Retrato-robot (epílogo)
Escrito el 26 julio 2005 por amanda y clasificado como Retrato-robot,

Uno setenta y cinco. Noventa-sesenta-noventa. Cincuenta y cinco quilos.
Esas no son mis medidas. Descontando unos centímetros aquí, añadiéndolos allá, sumando unos miles de gramos… conseguiríamos acercarnos un poco.
A mi cari le gusta lo que ve por las noches, antes de dormirse. A la nena le gusta lo que ve por las mañanas, recién despertada. A mí me parece bien todo el tiempo que permanezco consciente. Cuando sueño…bueno, ésa es otra historia.
Es costumbre en los talleres de autoestima que las actividades se desarrollen delante de un espejo. Reconciliarte con el reflejo de tu imagen es el primer paso para empezar a quererte porque, dicen, es lo más hermoso que vas a ver en tu vida. Y te lo has de creer.
La serie de retrato-robot ha sido para mí como ese reflejo. He tecleado, con mayor o menor fortuna en la redacción, lo que veo cuando me miro en ese espejo. Y los comentarios, todos, han conseguido lo que se propone el más exigente de los talleres. Que, además de conseguir resultados, haya sido divertido.
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