Retrato-robot (sexta entrega)
Escrito el 11 julio 2005 por amanda y clasificado como Retrato-robot,

Gelatina royal, así es como describiría la nena mis brazos si le preguntaran a ella. Aunque yo no le haría mucho caso, tiende a la exageración cuando de ponderar mis defectos y mis virtudes se trata. En cualquier caso, de gelatina (confieso que últimamente no tienen mucho tono), sería únicamente el par de brazos que está a la vista, no los otros pares que se supone debo tener cuando son capaces (esta vez sin exageraciones) de encomendarme mil y una tareas al mismo tiempo, sabiendo, además, que todas ellas serán asumidas y cumplidas. Porque he desarrollado, como tantos de nosotros, supongo, esa capacidad casi gadgetiana de poseer una sola cabeza pensante y multitud de brazos accesorios a los que nos vinieron dados de nacimiento, ejecutantes.
Aunque lo que más, lo que más me gusta de mis brazos, de mis auténticos brazos, esos que acaban en las manos que describía hace unos días, es la capacidad de abrazar, de envolver, de demostrar que, aunque de gelatina royal, tienen la suficiente fuerza para, con un solo gesto, abarcar todo lo que quieren, dar todo lo que ellos necesitan.
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