Abanicos.
Escrito el 10 marzo 2006 por amanda y clasificado como Cajón desastre,
En mi blog de diseño favorito, Txarly nos enseña hoy unos abanicos que…bueno, pasad por allí, que él lo explica. Al leerlo, he recordado que el año pasado yo escribí un post sobre el lenguaje de los abanicos, que me ha apetecido rescatar. Es éste.
En verano no falta nunca un abanico entre el maremágnum de cosas que llevo en el bolso. Me gusta abanicarme, incluso en un recinto con aire acondicionado, porque me agrada la cadencia y el sonido de un buen abanico. Tengo varios, que utilizo hasta que, por el uso, acaban rompiéndose, y los voy alternando, porque cada momento necesita el suyo. Recuerdo que, cuando era pequeña, mi abuela, dándose aire con uno de ellos, siempre negro, nos contaba historias sobre las cosas que se podían decir sólo con el movimiento de un abanico. Luego, nosotras jugábamos a seducir imitando lo que habíamos aprendido. Así que me llevé una alegría el otro día cuando, paseando por ahí, encontré esta maravilla que describe y traduce el lenguaje del abanico.
Si la dama se abanica sobre el pecho lentamente, significa: Soy soltera, no tengo novio.
Si mueve el abanico en movimientos cortos y rápidos sobre su pecho: Tengo novio, sigue tu camino.
Si abre y cierra el abanico y lo pone en su mejilla, le indica al joven: Me gustas.
Si coloca el abanico en su sien y mira hacia arriba: Pienso en ti de noche y día.
Si sospecha que su amado le es infiel o lo ve hablando con otra joven, se toca la punta de la nariz con el abanico, indicándole: Algo no me huele bien.
Si camina impaciente de lado a lado golpeando la palma de su mano con el abanico: Ten cuidado, cariño, por ahí viene la chaperona.
Si abre y cierra el abanico y señala hacia el jardín: Espérame allí mi amor, pronto estaré junto a ti.
Finalmente, si mira al joven sugestivamente cubriéndose la boca con el abanico, significa que le está enviando un beso, y obviamente, el joven sabe que él es el escogido.
Llevarlo cerrado y suspendido de la mano izquierda: Deseo tener novio.
Llevarlo cerrado y suspendido de la mano derecha: Estoy comprometida.
Abanicarse muy de prisa: Tengo dudas de ti.
Cerrarlo rápidamente: Habla con mi padre, pídele permiso para verme.
Apoyarlo cerrado en el corazón: Te amo con locura.
Apoyarlo cerrado en la frente: Me eres indiferente.
Guardar el abanico cerrado: No salgo hoy de paseo.
Sacarlo del bolsillo: Saldré de casa.
Apoyarlo abierto en los labios: No dudes de mí.
Apoyarlo abierto sobre el corazón: Deseo casarme contigo.
Dar el abanico al novio: Mi corazón es sólo tuyo.
Tomar el abanico del novio: No quiero más amores.
Abierto tapándose parte del rostro: Todo ha concluído entre los dos.
Dejar caer el abanico: Sufro, pero te amo.
Darse golpecitos en la mano izquierda: Me eres simpático.
Mirando con atención el paisaje: Pienso si me convienes.
Darse golpecitos en la mano derecha: Te aborrezco.
Darse golpecitos en el vestido: Tengo celos de ti.
Apoyarlo cerrado en la mejilla izquierda: Soy toda tuya.
Apoyarlo cerrado en la mejilla derecha: Cuidado, mi familia vigila.
Hacer como que cuenta las varillas: Tengo que hablar contigo.
Jugar con el abanico: Estoy impaciente.
Abierto, tenerlo suspendido al revés: Sin tu amor, prefiero morir.
¿No os parece una delicia?
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11 marzo 2006, 00:35
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