Quitapenas.

Escrito el 11 diciembre 2007 por amanda y clasificado como ,

quitapenas

De nuestro último viaje nos hemos traído un souvenir.

Haciendo la cama encontré algo extraño debajo de la almohada en la parte en la que había dormido la nena. Cuando comprobé que eran unas minúsculas muñequitas me puse a buscar de dónde podrían haber salido. Y descubrí una pequeña cestita de mimbre llena de diminutos personajes. Sin decirle nada recogí las que se habían quedado en las sábanas, las volví a meter en la cestita, y ésta en una pequeña caja para que no se desparramaran entre la ropa de la maleta que ya tenía casi lista.

Al llegar a casa y verlas me preguntó por qué las había traído, si no eran nuestras. La mejor respuesta que se me ocurrió fue que, si ella las había visto abandonadas en casa de la abuela y había pensado utilizarlas, seguro que podían pasar a ser suyas. Y ya me vino rodado para averiguar por qué habían dormido con nosotras, debajo de la almohada. Me contó que llevaba mucho tiempo viendo la curiosa cestita encima del mueble que hay en la habitación que solemos utilizar cuando estamos allí, cerrada con un plástico y con una tarjetita pegada en el envoltorio. En la tarjeta se explica que son unas muñequitas quitapenas, así como la fórmula para llevar a cabo el sortilegio. Antes de acostarse hay que pensar en cuántas penas se tienen, coger del montón el mismo número de muñequitas e ir diciéndoles al oído a cada una de cuál de ellas se va a hacer cargo. Después, se ponen debajo de la almohada y, a la mañana siguiente, las penas han de haber desaparecido. O las muñequitas, la verdad es que no he llegado a entenderlo del todo. La cuestión es que esa misma noche pensé en hacer yo misma la prueba. Algunas veces, si la razón no funciona, parece que nos sintamos de alguna manera impelidos a echar mano, incluso sin creer en ella, de la magia (aunque no sepamos siquiera si es de la blanca o de la negra).

No sé cuántas cogí, supongo que demasiadas. Por la mañana aparecieron diseminadas por toda la cama, yo sin haber dormido apenas y ellas con el trabajo todavía por hacer. Aunque igual es que hay que dejar pasar unos cuantos días antes de comprobar los resultados. O que algunas penas son tan hondas que necesitan varias sesiones para que las quitapenas puedan con ellas.


Comentarios

  1.   servidora

    12 diciembre 2007, 10:43

    O igual la quitapenas es esa muñeca que tienes y que se llama igual que la mía :)
    ¡¡Dale un beso gordísimo de mi parte!! :D

  2.   corsaria

    13 diciembre 2007, 21:02

    Besos! :-)

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