Caminito.

Escrito el 28 octubre 2007 por amanda y clasificado como ,

Caminito. Juan Saquetti

Una tarde de domingo en la que – a pesar de que ya no llueve – oscurece antes de lo habitual puede llegar a resultar un poco tediosa. Nada que hacer, porque todo quedó limpio el día antes, la ropa lavada, plegada y planchada, los armarios arreglados, la cocina impecable, los tuppers que contienen la base de las comidas para toda la semana reposando en el congelador… así que te conectas a internet para ponerte a buscar chorradas.

Entras en maps y le pides, con toda picardía, que te muestre el mejor camino para llegar desde casa a la oficina. Y ¡oh, sorpresa! te ofrece una ruta completamente diferente de la que sueles seguir a diario. Intentas marcarle la tuya propia, que es más rápida y directa y, una y otra vez, se niega a aceptarla. Con un par de horas de ocio por delante, ya anochecido, tercamente, te empeñas en ganar a la máquina, como si de un avanzado juego de ajedrez se tratase. Pero no hay manera. Siempre acaba señalándote el mismo camino.

Cuando, cansada ya del jueguecito que no conduce a ninguna parte, y menos que a ninguna a ahorrarte algún minuto de trayecto mañanero, te das por vencida y, ya casi la hora de ponerte a preparar la cena, apagas hasta el día siguiente. Y sigues pensando por qué precisamente esa ruta, que se desvía hacia el puerto y más allá, que no te parece en absoluto lógica. Hasta que por fin crees que lo descubres: para el programador que lo hizo en las ciudades turísticas debía primar el pintoresquismo sobre la eficiencia. O algo así.


Comentarios

  1.   corsaria

    29 octubre 2007, 12:56

    Me pasa lo mismo cuando busco rutas dentro de mi ciudad. Inevitablemente elige trayectos más largos. Lo que no alcanzo es a entender que criterior puede seguir la mente artificial para trazarlos.

    La única solución para que se acerque a lo que busco es establecer puntos intermedios a mi antojo.

    Besos!

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